Los tres grados (P5, P5B y P5C) tienen buena soldabilidad y maquinabilidad, lo que los hace ideales para una variedad de aplicaciones de alta temperatura y alta presión. Se emplean ampliamente en la industria del petróleo y el gas, plantas de energía e instalaciones de procesamiento de productos químicos, donde la confiabilidad a largo plazo y la resistencia al desgaste por calor son esenciales.